Viernes, 10 de Septiembre de 1943

Querida Kitty:

Cada vez que te escribo ha pasado algo especial, pero la mayoría de las veces se trata de cosas más bien desagradables. Ahora, sin embargo, ha pasado algo bonito.El miércoles 8 de setiembre a las siete de la tarde estábamos es­cuchando la radio, y lo primero que oímos fue lo siguiente: Here follows the best news from whole the war: Italy has capitulated! ¡Ita­ lia ha capitulado incondicionalmente! A las ocho y cuarto empezó a transmitir Radio Orange: «Estimados oyentes: hace una hora y quince minutos, cuando acababa de redactar la crónica del día, llegó a la redacción la muy grata noticia de la capitulación de Ita­lia. ¡Puedo asegurarles que nunca antes me ha dado tanto gusto ti­rar mis papeles a la papelera!»Se tocaron los himnos nacionales de Inglaterra y de Estados Unidos y la Internacional rusa. Como de costumbre, Radio Orange levantaba los ánimos, aun sin ser demasiado optimista.Los ingleses han desembarcado en Nápoles. El norte de Italia ha sido ocupado por los alemanes. El viernes 3 de setiembre ya se había firmado el armisticio, justo el día en que se produjo el de­sembarco de los ingleses en Italia. Los alemanes maldicen a Badoglio y al emperador italiano en todos los periódicos, por traidores.Sin embargo, también tenemos nuestras desventuras. Se trata del señor Kleiman. Como sabes, todos' le queremos mucho, y aunque siempre está enfermo, tiene muchos dolores y no puede comer ni andar mucho, anda siempre de buen humor y tiene una valentía admirable. «Cuando viene el señor Kleiman, sale el sol», ha dicho mamá hace poco, y tiene razón.Resulta que deben internarlo en el hospital para una operación muy delicada de estómago, y que tendrá que quedarse allí por lo menos cuatro semanas. Tendrías que haber visto cómo se despi­dió de nosotros: como si fuera a hacer un recado, así sin más.

Tu Ana
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