Sábado, 11 de Marzo de 1944

Querida Kitty:
Últimamente estoy hecha un culo de mal asiento. Voy de abajo al piso de arriba y vuelta abajo. Me gusta mucho hablar con Peter, pero siempre tengo miedo de molestarlo. Me ha contado algunas cosas sobre su vida de antes, sobre sus padres y sobre sí mismo. Yo con eso no tengo suficiente, pero a cada cinco minutos me pregunto cómo se me ocurre pedir más. A él yo antes le parecía insoportable, lo que era una cosa recíproca; ahora yo he cambiado de opinión, entonces ¿también él habrá cambiado de opinión? Su­pongo que sí, pero eso no implica que tengamos que ser grandes amigos, aunque para mí eso haría mucho más soportable toda esta historia de estar escondida. Pero no me engaño; me ocupo bas­tante de él y no tengo por qué aburrirte a la vez que a mí, porque la verdad es que ando bastante desanimada.
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