Martes, 16 de Mayo de 1944

Mi querida Kitty:

Para variar (como hace tanto que no ocurría) quisiera contarte una pequeña discusión que tuvieron ayer el señor y la señora:
La señora: «Los alemanes a estas alturas deben haber reforzado mucho su Muralla del Atlántico; seguramente harán todo lo que esté a su alcance para detener a los ingleses. ¡Es increíble la fuerza que tienen los alemanes!»
El señor: «¡Sí, sí, terrible!»
La señora: «¡Pues sí!»
El señor: «Seguro que los alemanes acabarán ganando la guerra, de lo fuertes que son.»
La señora: «Pues podría ser; a mí no me consta lo contrario.» El señor: «Será mejor que me calle.» La señora: «Aunque no quieras, siempre contestas.» El señor: «¡Qué va, si no contesto casi nunca!» La señora: «Sí que contestas, y siempre quieres tener la razón. Y
tus predicciones no siempre resultan acertadas, ni mucho menos.»
El señor: «Hasta ahora siempre he acertado en mis predic­ciones.»
La señora: «¡Eso no es cierto! La invasión iba a ser el año pa­sado, los finlandeses conseguirían la paz, Italia estaría liquidada en el invierno, los rusos ya tenían Lemberg... ¡Tus predicciones no valen un ochavo!»
El señor (levantándose): «¡Cállate de una buena vez! ¡Ya verás que tengo razón, en algún momento tendrás que reconocerlo, es­toy harto de tus críticas, ya me las pagarás!» (Fin del primer acto.)

No pude evitar que me entrara la risa, mamá tampoco, y tam­bién Peter tuvo que contenerse. ¡Ay, qué tontos son los mayores! ¿Por qué no aprenden ellos primero, en vez de estar criticando siempre a sus hijos?
Desde el viernes abrimos de nuevo las ventanas por las noches.

Tu Ana M. Frank

Intereses de la familia de escondidos en la Casa de atrás: (Relación sistemática de asignaturas de estudio y de lectura.) El señor Van Daan: no estudia nada; consulta mucho la enciclo­pedia Knaur; lee novelas de detectives, libros de medicina e histo­rias de suspense y de amor sin importancia.
La señora de Van Daan: estudia inglés por correspondencia; le gusta leer biografías noveladas y algunas novelas. El señor Frank: estudia inglés (¡Dickens!) y algo de latín; nunca lee novelas, pero sí le gustan las descripciones serias y áridas de personas y países.
La señora de Frank: estudia inglés por correspondencia; lee de todo, menos las historias de detectives.
El señor Dussel: estudia inglés, español y holandés sin resultado aparente; lee de todo; su opinión se ajusta a la de la mayoría. Peter Van Daan: estudia inglés, francés (por correspondencia), taquigrafía holandesa, inglesa y alemana, correspondencia comer­cial en inglés, talla en madera, economía política y, a veces, mate­máticas; lee poco, a veces libros sobre geografía.
Margot Frank: estudia inglés, francés, latín por corresponden­cia, taquigrafía inglesa, alemana y holandesa, mecánica, trigono­metría, geometría, geometría del espacio, física, química, álgebra, literatura inglesa, francesa, alemana y holandesa, contabilidad, geografía, historia contemporánea, biología, economía, lee de todo, preferentemente libros sobre religión y medicina.
Ana Frank: estudia taquigrafía francesa, inglesa, alemana y ho­landesa, geometría, álgebra, historia, geografía, historia del arte, mitología, biología, Historia bíblica, literatura holandesa; le en­canta leer biografías, áridas o entretenidas, libros de historia (a ve­ces novelas y libros de esparcimiento).
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